No ha sido este un buen año, ni para mí, ni especialmente, para mí mujer ni mí familia por su parte. Ni siquiera estas navidades nos han dado tregua, a las que, sin ninguna duda, calificaría como las peores navidades vividas.
Pero la vida sigue, y si no me he encontrado con ánimos para escribir en el Blog, voy a tratar de solucionarlo y, aunque sea con algo de retraso desearos a todos que hayáis pasado una ¡Feliz Navidad!
Con respecto al año que viene, también os deseo un buen 2009, y a tenor de los acontecimientos, me vais a perdonar que sea un poco egoísta y centre mis mejores deseos en nosotros mismos, que pronto podamos olvidar este nefasto 2008 y que tengamos un muy, pero que muy, ¡Feliz 2009!



