Este fin de semana, se celebraba en Cuenca la convención anual que celebra Mapfre en la zona este. Al parecer, cada año lo hacen en una provincia. El año pasado fue en Benidorm.
Este año, ha sido invitada mi mujer, y por ende, yo. La llegada era por cuenta propia el viernes 20. Habían reservado varios hoteles, el nuestro era el AC Cuenca. La primera impresión al llegar fue que era un hotel tipo prefabricado de los que hay a la entrada de las ciudades. Esta impresión cambió totalmente al entrar en la habitación, ya que si acaso es posible que sea ese tipo de construcción, no se nota. Personal atento y desayuno buffet que, aunque no es muy variado, cumple perfectamente.
La cena del viernes también era por cuenta propia. Desde Alicante, un compañero, gestionó con el restaurante La Venta un menú, donde nos juntamos unas 26 personas. Del restaurante hablaré en la próxima entrada.
El sábado había una excursión opcional a la Ciudad Encantada, pero al ser pocos días, preferimos visitar la ciudad. Tiene un casco antiguo muy cuidado, limpio. La catedral está bastante bien conservada, y aunque cobran 2,80 € la entrada, dejan una audio guía. La comida estaba organizada en el hotel NH Ciudad de Cuenca, otro de los hoteles reservados para la ocasión, donde sirvieron un menú compuesto de varias entradas, un plato principal a base de pato y postre.
Por la noche fue la gala en sí, en el Salón Latino, unos amplios salones para celebraciones. Antes de la cena entregaron los premios correspondientes, presentado por dos personas de Mapfre Cuenca, que para ser su primera vez, lo hicieron francamente bien. Posteriormente D. Vicente Guasch, director territorial, dedico una breves palabras, y se pasó a la cena. Varias entradas y paletilla de cabrito, una tarta excelente, café y bebidas y dulces típicos de la región. Barra libre con la actuación de un dúo de Cuenca compuesto por dos chicas, cuyo nombre no recuerdo y que no gustó mucho.
El domingo después del desayuno, cada uno volvía a su casa. Nosotros decidimos quedarnos para visitar lo que no habíamos podido ver anteriormente y tomar unas tapas.
Tengo que decir que me ha sorprendido gratamente la convención. Como acompañante ajeno a la empresa, esperaba encontrarme con una reunión tipo secta, y en ningún momento ha sido así. Se intenta que la gente se relacione y se sienta parte de la empresa pero sin cansar. Creo que está muy bien orientada, ya que en ningún momento me sentí fuera de lugar y conocí a gente agradable con la que he disfrutado de un buen fin de semana en una ciudad que recomiendo visitar.